Doña Socorro ya sabe la diferencia entre habitar una vivienda sustentable y una normal. En su antigua casa se gastaba un tanque de gas de 20 kilos en 15 días, mientras que en menos de un mes viviendo en su nuevo departamento sólo ha ocupado medio tanque, porque utiliza la energía solar para el calentador del agua.
"La verdad es que ahora tengo mi casa y con eso ya estoy mejor, y si de paso ahorro, pues qué mejor", expresó.
Ella es una de las primeras personas que habita uno de los departamentos del edificio de Latinos 61, en la colonia Moderna, delegación Benito Juárez, que tiene ecotecnias.
Los calentadores con rayos solares en la azotea se destacan de los tinacos, tendederos de ropa y antenas de teléfono que hay en el resto de los edificios de esta colonia.
De igual forma, los focos ahorradores de luz que están en las escaleras sobresalen y hasta sorprenden a los habitantes.
Sólo se encienden cuando pasa una persona cerca. El problema es que lo hacen de día y de noche. Doña Socorro asegura que los focos ahorradores ya los había probado y conoce de su efectividad porque antes pagaba 800 pesos al mes, y desde que usó los nuevos, su recibo de luz es de 300 pesos.
En este inmueble, donde se construyeron 18 viviendas, el Instituto de Vivienda del DF aplicó el programa piloto para impulsar el tema de la sustentabilidad en la ciudad de México. (Johana Robles)
"La verdad es que ahora tengo mi casa y con eso ya estoy mejor, y si de paso ahorro, pues qué mejor", expresó.
Ella es una de las primeras personas que habita uno de los departamentos del edificio de Latinos 61, en la colonia Moderna, delegación Benito Juárez, que tiene ecotecnias.
Los calentadores con rayos solares en la azotea se destacan de los tinacos, tendederos de ropa y antenas de teléfono que hay en el resto de los edificios de esta colonia.
De igual forma, los focos ahorradores de luz que están en las escaleras sobresalen y hasta sorprenden a los habitantes.
Sólo se encienden cuando pasa una persona cerca. El problema es que lo hacen de día y de noche. Doña Socorro asegura que los focos ahorradores ya los había probado y conoce de su efectividad porque antes pagaba 800 pesos al mes, y desde que usó los nuevos, su recibo de luz es de 300 pesos.
En este inmueble, donde se construyeron 18 viviendas, el Instituto de Vivienda del DF aplicó el programa piloto para impulsar el tema de la sustentabilidad en la ciudad de México. (Johana Robles)

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